Mazda Motor Corporation realizó una prueba de su sistema de captura de dióxido de carbono (CO₂) llamado Mazda Mobile Carbon Capture, durante la tercera ronda de la Super Taikyu Series 2026, celebrada del 5 al 7 de junio de 2026. Durante la prueba, Mazda demostró que el sistema puede almacenar el CO₂ desechado de la conducción del vehículo, lo que supone un avance hacia la aplicación práctica de este sistema y alcanzar la neutralidad del carbono.
Bajo el lema "El placer de conducir impulsa un futuro sostenible", Mazda presentó el proyecto Mazda Mobile Carbon Capture, en la edición del año pasado del Japan Mobility Show 2025, dicho proyecto busca disminuir las emisiones de CO₂ a través de la conducción. En esta prueba de demostración, se añadió una función que permite separar del escape el CO₂ para después almacenarlo en un tanque instalado en el auto de carreras MAZDA SPIRIT RACING 3 Future concept (n.º 55), que se condujo utilizando combustible neutro en carbono: aceite vegetal reciclado.
Al igual que en las pruebas anteriores, se empleó zeolita, un mineral volcánico, que cuenta con una estructura porosa. La zeolita libera fácilmente el CO₂ cuando se calienta, lo que permite separar el CO₂ del auto utilizando el calor del escape. A continuación, el CO₂ se comprime mediante un compresor eléctrico y se almacena en un depósito. Mazda ha demostrado con éxito este proceso integrado como un sistema completo por primera vez. Como resultado de repetir este proceso a lo largo de las 24 horas de carrera, se capturaron un total de 804 gramos de CO₂, lo que supone un avance significativo: aproximadamente 9.6 veces el resultado anterior de 84 gramos.
Además del experimento de almacenamiento, el efecto combinado de la reducción de CO₂ lograda mediante el HVO y la cantidad de CO₂ capturada por el sistema superó temporalmente el nivel de recuperación previsto para el uso habitual de los vehículos de serie de Mazda, lo que confirma el potencial de un funcionamiento con huella de carbono negativa en los vehículos de serie, aunque sea durante un periodo limitado.
A partir de estos resultados, Mazda se embarca en una nueva fase de retos destinados a lograr una huella de carbono negativa en los coches de carreras, que funcionan bajo cargas más elevadas y en condiciones más exigentes. Concretamente, Mazda aspira a lograr la negatividad de carbono a corto plazo en su coche de carreras en la 7.ª ronda de la Super Taikyu Series, que se celebrará este mes de noviembre.
De cara al futuro, Mazda seguirá colaborando con numerosos socios para perfeccionar aún más la tecnología y los equipos basándose en los conocimientos adquiridos hasta la fecha, contribuyendo así a la consecución de una sociedad de movilidad sostenible.